Érase una vez un cuento en línea

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Minificciones

Minificciones

Mario De Lille


Este subgénero del cuento fue muy socorrido en Latinoamérica a raíz de las vanguardias literarias. En Tabasco, nuestro autor fue uno de sus más asiduos practicantes, ya que la experimentación fue un sello de su obra. Aquí mostramos una selección de ellas.

 

El tiempo

El tiempo no dispensaba nada y por eso creó al hombre. El hombre, vengativo, tampoco perdonó al tiempo y por consecuencia, fabricó al espejo. Éste pobre, como no tiene su gran memoria, no le quedó otra que borrarlos.

El hombre, habiendo aprendido la lección, se refugió en el tiempo. ¡Ah!, pero éste si que es vengativo, y entonces…, se inventó a sí mismo. Y listo.

En la cama y en la cárcel, se conoce a las amigas.

Las amigas

En la cama y en la cárcel, se conoce a las amigas.

El primer bendito poema

Y el verso se hizo hombre…, y habitó entre nosotros.

¡Esa burocracia!

Se ha armado tal gresca en el séptimo infierno, que Satanás presentó su renuncia irrevocable, y ¡pobre diablo!: no fue recibida. El patrón y sus ideas del séptimo día de descanso.

Más temprano

Se despertó más temprano que de costumbre. ¿Y qué con eso? Estaba muerto.

El primer bendito cuento

El verso desechó el hábito que lo cubría y se hizo hombre…, sintió la carne y se puso a copular normalmente.

Desde entonces habitó entre nosotros.

Tomado de De Lille Fuentes, Mario. Advertencias amorales al lector y cierto tipo de cuentos sumamente inocentes. Gobierno del Estado de Tabasco. Colección. Autores tabasqueños contemporáneos, Núm. 7. 1988

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  1. Manuel Tamez

    Me da gusto volver a establecer contacto con Mario y sus advertencias amorales. De sus minificciones, también son de resaltar -por el ingenio y el colorido- los “Mini-animalismos del trópico…” otra obra editada por la UJAT. Saludos.

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