Juan de Jesús López

No sé a qué especie mamífera se refiera. Por cómo lo describe doña Rafita más bien parece un perro de agua o nutria. Ella dice que se llama “Jolota” y así le puso a la perrita porque dice que las jolotas cuando son pequeñas tienen una barriga muy grande y los piesecitos muy chicos. No caminan: flotan, o más bien ruedan. La describe como un animalito de pelambre rosada y grasosa al que le gusta mucho zambullirse en el agua y come pedazos de luna en el espejo de la noche. Esa doña Rafa con su ficcionario.

Foto: Juan de Jesús López.

Esto va de cuento porque a la minican ya le habíamos puesto de nombre “Covivaca”, nació en una manada de siete cachorros en plena encerrona sanitaria mundial la víspera de la gran luna rosada de marzo y se parece a una vaca suiza. Pensamos que moriría todos pues la Garullina no les daba leche en los dos primeros días, luego la ayudamos con medicamentos, masajes y agua de avena.

­–¿¡Cómo te va con tus perrijos!? -me tira línea para despistarme una amiga por messenger, a quien platico y asesora en mis perriaventuras y suertes amorosas.

Ella dice que se llama “Jolota” y así le puso a la perrita porque dice que las jolotas cuando son pequeñas tienen una barriga muy grande y los piesecitos muy chicos. No caminan: flotan, o más bien ruedan.

–Ya soy especialista en masajes de chiche de perra parturienta y juegos infantiles para cachorros desmadrosos -contesto.

Al mes y medio dispersamos a los infantes caninos pero la Garullina enfermó, ahora, de una producción abundante de leche que le amorató las ubres, tensas como globos, y con mucha fiebre. Ofrecí disculpas y pedí que me devolvieran a dos: el Pardorex y la minirumiante. En dos días ayudaron a su madre pero bebieron tanta leche que ahora son ellos los que parecen globitos con patas. Por eso doña Rafita le puso entre risas: Jolotita.

De Pardorex, hablaré luego porque este cabrón es caso aparte, junto con la Duenda y el Nagualito.