Víctor Gerardo Grajeda Vargas

A mitad de la noche, él o ella, emite su último suspiro. La oscuridad se perla de luces en el horizonte, los cuerpos ruedan mientras la pequeña bocina del celular suelta al viento Take Five. Él, devora un sobrecito de  salsa catsup y antes de que disminuya el sabor de su boca, recorre uno a uno los muslos con la lengua en busca de una total oscuridad. Mientras, ella recuerda que apenas hace unos minutos, las botas vaqueras de él, fragmentaban el silencio del callejón, y ella, agazapada en un umbral, le abraza al vuelo para llevárselo con sigilosa rapidez a la intimidad de la azotea. “Mientras la ciudad se llena de árboles que arden”.

Foto: Rosi Marie M. Camus