Con el afán de organizar de una mejor manera la formación, producción, promoción, acceso a la cultura, así como de salvaguardar los bienes materiales e intelectuales de la nación y de los creadores de cultura, se instituyó el 17 de diciembre de 2015 la Secretaría de Cultura a nivel federal, según consta en el Diario Oficial de la Federación, Tomo DCCXLVII, No. 13; once meses después se publicó el Reglamento Interior y, en octubre de 2017, el Manual de Organización.

Dos han sido los Secretarios de Cultura federal desde su reciente fundación: Rafael de Tovar y Teresa (†) y María Cristina García Cepeda, en ambos casos sus expedientes curriculares avalan un ejercicio en el ámbito cultural comprobado de por lo menos 4 décadas. Así, a propuesta por AMLO (ya con papelito), quien va a ser la nueva Secretaria será Alejandra Fraustro Guerrero, quien cuenta con 20 años de experiencia en el sector cultural, es decir, que a través de la práctica se ha perfilado el cargo de quien debe llevar la responsabilidad cultural.

Así, de los 9 funcionarios que han dirigido la cultura en Tabasco en los últimos 34 años, 8 han tenido una formación académica emanada de las ciencias sociales y las humanidades; sólo 1 de la ciencias administrativas.

 

En nuestro estado, han dirigido la cultura en los últimos 34 años, 4 mujeres y 5 hombres, desde que se hizo el cambio de la Dirección de Cultura de la Secretaría de Educación, Cultura y Recreación (SECUR), para el Instituto de Cultura de Tabasco (en 1984), en el sexenio de cinco años de Enrique González Pedrero, la primer titular fue, la Licenciada en Historia del Arte, Laura Elena Ramírez Rasgado; después el Licenciado en Derecho, Francisco Peralta Burelo; posteriormente el también Licenciado en Derecho, Antonio Matías Ocampo Echalaz; antes de concluir la década de los 80tas la estafeta pasó al escritor, Maestro en Historia del Arte, Andrés González Pagés, siendo sustituido por el Licenciado en Derecho, Pedro Luis Batilotti Pereda y, éste a su vez, por la Doctora en Sociología, Rosa María Romo López.

Entrado el nuevo milenio, cronológico, se intentó volver a la creación de una Secretaría, que agrupara la cultura, recreación y deportes, la SECURED; la cual duró sólo 4 años, de 2002 a 2006. El entonces Secretario fue Máximo Alberto Evia Ramírez, Licenciado en Derecho, con una experiencia comprobada de 18 años en el sector cultural al ocupar el cargo, según consta en su currículum; de esa institución aún sobreviven los proyectos del Encuentro Iberoamericano de Poesía “Carlos Pellicer” y el Festival Ceiba.

Posteriormente, al volver a la figura de Instituto Estatal de Cultura, el cargo lo ocupó la Maestra en Teatro y Danza, Norma Lili Cárdenas Zurita y actualmente, lleva la función, la Licenciada en Administración, Gabriela Mari Vázquez.

Así, de los 9 funcionarios que han dirigido la cultura en Tabasco en los últimos 34 años, 8 han tenido una formación académica emanada de las ciencias sociales y las humanidades; sólo 1 de la ciencias administrativas.

Ahora bien, según lo propuesto en campaña por el hoy gobernador electo, Adán Augusto López Hernández, se creará una nueva Secretaría de Cultura en Tabasco, lo que nos permite reflexionar en el perfil del ocupante.

El nuevo secretario debería de contar con una experiencia comprobada en el ámbito cultural, es decir, estar o haber estado relacionado, no sólo con la práctica cultural como ejecutante (característica no indispensable), sino con el ejercicio administrativo que esto implica, ya que al estar involucrado directamente con la operatividad de una institución le permite saber de sus funciones operativas y de las necesidades del sector.

Siguiendo la lógica federal, quien sea el nuevo secretario debería de contar con una experiencia comprobada en el ámbito cultural, es decir, estar o haber estado relacionado, no sólo con la práctica cultural como ejecutante (característica no indispensable), sino con el ejercicio administrativo que esto implica, ya que al estar involucrado directamente con la operatividad de una institución le permite saber de sus funciones operativas y de las necesidades del sector.

También quien fuere el designado, deberá de contar con el conocimiento necesario del estado actual de la cultura en Tabasco, en todos los ámbitos, no sólo con un conocimiento superficial de una disciplina artística, sino el estado de los inmuebles y las reglamentaciones legales de la misma; por ello, quien sea el titular de la nueva Secretaría debe de establecer un diagnóstico del campo cultural, el cual le permita evaluar los avances en la normatividad de funciones y su deficiencia en la ejecución de las mismas; esto para establecer nuevos perfiles de los puestos existentes y de los que se crearán con la posible institución, pues es evidente que no todo funciona bien en el área cultural estatal.

La estructura básica de la nueva dependencia establecerá un nuevo ordenamiento del organigrama, siguiendo el mapa federal, se deberán de establecer direcciones de ejecución operativas administrativas, direcciones por áreas disciplinares, así como organismos descentralizados que permitan una mayor formación y presencia de la cultura. Claro, también debería contar con un nuevo marco legal, donde se suscriban sus funciones: reglamento y manual operativo; así como un proyecto de cultura sexenal que este en sintonía con el proyecto federal. Es decir, a quienes se les encargue esta nueva tarea, tendrán trabajo que hacer (claro, sino lo están haciendo ya); puesto que además de la operatividad normativa, se debe de cumplir con la agenda establecida de la función.

Sin duda es un reto interesante para quienes lo llevarán acabo. Entendiendo esto, un elemento más que conlleva el encargo es el reconocimiento del propio sector, el cual se sustenta por su experiencia y práctica en la resolución de conflictos.

Como puede notarse, el perfil de nuevo Secretario, debería de cumplir con experiencia administrativa comprobada en el sector cultural, aval curricular, personalidad y buen desempeño en funciones anteriores; claro, todo ello, rodeándose de un equipo competente para las tareas de organización, gestión y ejecución que deberán llevar a la práctica.

Ojalá y el  perfil sea tomado en cuenta, y no vaya a quedar todo en una ocurrencia, como la de ciertos funcionarios electos, quienes sólo piensan en derribar cosas para poner otras, con la misma disfuncionalidad de las existentes.


Este textículo, como diría un clásico tabasqueño de la locución, “como es ya tradición” se puede clonar, citar y pegar en asfalto vial cibernético, siempre y cuando se cite al tecleador del mismo.