El talento no tiene sexo, ni país, ni religión 


Entrevista a Bruno Estañol

El escritor nacido en Frontera, Centla, Tabasco, ha escrito toda su obra en la Ciudad de México, lugar donde radica desde hace más de 50 años. Su universo narrativo, el cual es una de las voces más sólidas de la narrativa del siglo XX, circunda la nostálgica infancia y el trópico, con maestría en el lenguaje, disciplina y humor. Érase una vez un cuento en línea, realizó, vía correo electrónico, la presente entrevista, donde nos habla de su método creativo y sus gustos lectores.

 

¿Por qué escribe Bruno Estañol?

Nunca he sabido por qué escribo. Cuando reflexiono sobre esta pregunta sólo se me ocurre decir que escribo porque me gusta. No es totalmente correcta porque también me gusta mucho la poesía, el cine, el teatro y la música. Puede ser algo que se decide en la infancia o en la adolescencia. Se puede tener talento narrativo pero ser narrador es una decisión. Como todo mundo sabe a los padres no les gusta que sus hijos escojan una carrera artística. El arte es lo que salva al hombre de una vida desdichada. Una de mis hijas escogió ser cineasta y la otra bailarina de ballet clásico. Yo quería que la bailarina estudiara para ser concertista de piano.

 

¿Por qué decidió el género narrativo?

Tampoco lo sé. La narración tiene dos partes: una parte de oficio que es muy compleja y otra parte que es la historia o lo narrado. La parte del oficio creo que se puede enseñar o aprender como autodidacta. En cuanto a la historia o las historias contadas, el narrador tiene que crear su propio mundo. Un filósofo determinista diría que lo que un narrador escribe es algo que no tiene más remedio que hacerlo. Sin embargo existe un elemento azaroso en la elección del tema, creo. Encontrar una historia digna de ser narrada es un misterio y, yo diría, casi un milagro. No tengo talento para escribir poemas así que escogí el género narrativo donde me sentía con más libertad. Mi abuela materna siempre me contaba historias en la tarde. Crecí en contacto con la naturaleza y con los animales. Viví prácticamente solo desde los 15 años de edad en la Ciudad de México. Aprendí a tener empatía por los seres humanos. Me gusta entender a los demás seres humanos. Tal vez eso sea fundamental en la elección de mi oficio de narrador.

El arte es lo que salva al hombre de una vida desdichada.

 

¿Para usted, qué es un cuento y por qué hay que leerlos?

Un cuento es una camisa de fuerza, como un soneto. Tiene un número determinado de palabras a las que hay que ceñirse. Tiene que leerse de un tirón. Debe causar una emoción como creía Poe, pero también debe tener un elemento de enigma. Un enigma que no resuelve el cuento. Todos tenemos algo de enigmático, algo que nosotros mismos no conocemos. La historia y el personaje son igualmente importantes. El oficio es fundamental en el cuento. El cuentista debe haber leído muchos cuentos. Italo Calvino pensó que el género del cuento iba a sobrevivir al de la novela por la simple razón de que toma menos tiempo leerlo y en una sociedad capitalista no hay tiempo más que para trabajar y un poco para divertirse.

 

Nos podría compartir su metodología de escribir, es decir, ¿piensa mucho una historia antes de escribirla o surge de inmediato?

Un cuento tiene un narrador o varios narradores. Este es el punto de vista narrativo. Tiene una estructura, una atmósfera, un tiempo narrativo, un lenguaje, una época. Creo que a veces uno ha vivido una historia o se la han contado. Otras la ha leído pero él le ha encontrado otro sentido. Una historia puramente imaginaria es difícil. Yo he imaginado unas pocas. Nada me ha surgido de inmediato. Siempre he tenido que reflexionar sobre la historia y cómo narrarla por un tiempo.

Familia Estañol Lozano

 

Si pudiera escribir un decálogo del cuento ¿cuál sería?

Rehúso ser el Moisés del cuento. Ya varios lo han intentado con más o menos éxito con más o menos fracasos.

 

Me gusta entender a los demás seres humanos. Tal vez eso sea fundamental en la elección de mi oficio de narrador.

 

¿Quiénes son sus escritores de cabecera y cuáles sus obras?

Los autores que más he leído son los mexicanos, los hispanoamericanos y los anglosajones. He leído algunos cuentos de autores italianos, españoles, franceses y alemanes. He leído muchos cuentos de los rusos.

Los anglosajones son los que más han escrito cuentos pero no necesariamente los mejores.

Los argentinos han sido los cuentistas hispanoamericanos más prolíficos e interesantes.

Los mexicanos han sido grandes cuentistas sobre todo en el siglo XX.

 

¿Dónde y con quién aprendió a escribir, es decir, asistió a talleres o escuelas para escribir?

Soy un escritor autodidacta. He hablado con grandes escritores y cineastas sobre sus métodos. Me he asomado a algunos talleres. Yo aprendí a escribir en la secundaria. En la prepa ya escribía yo ensayos y cuentos. Escribir es muy difícil. Se requiere disciplina y leer mucho. El escritor que lee por placer tiene más posibilidad de escribir con alegría o con gusto.

 

¿Qué tipo de cuentos le gusta escribir más?

Me gustan los cuentos fantásticos. También me gustan los cuentos donde el protagonista es un excéntrico o un solitario. Me gusta el erotismo en los cuentos.

 

Bruno Estañol, con su esposa e hijas.

¿Qué opinión le merece el estado actual de la literatura?

El problema es que hay muchos escritores buenos y la gente no los lee. Nadie sabe quién es buen escritor por eso mismo.

 

Siguiendo la idea de la pregunta anterior, ¿cuáles serían los escritores contemporáneos que usted recomienda leer?

Creo que debemos leer principalmente a los autores mexicanos e hispanoamericanos. También a los escritores españoles. Sin embargo el talento no tiene sexo, ni país, ni religión.

 

Que le pudiera aconsejar a un novel escritor Bruno Estañol

Que tome la decisión de ser escritor si realmente le gusta. Nunca será rico. Tal vez tenga que tener otra profesión para poder mantenerse. Escribir lo más que pueda.

 

Si pudiera escribir su epitafio, ¿qué le gustaría que dijera?

Fue por el café.