Estas preguntas fueron realizadas a través de correo electrónico, amablemente fueron contestadas, en el mes de mayo de 2021. El objetivo central, es saber por voz del autor, su metodología y referencias para crear cuentos.

Luis Gámez

¿Cuándo y por qué comenzaste a escribir?

Comencé a escribir remedos de cuentos y poemillas en la prepa. Luego entré a la universidad y un día llegaron unos tipos raros. Era el Encuentro de la Sociedad de Escritores de Tabasco y fueron hacer lectura de obra. Pensaba que aquí en Tabasco nadie escribía. Me les acerqué para preguntarles cómo le hacía para saber si lo que yo escribía servía para algo y Vicente Gómez Montero me recomendó los talleres literarios. Comencé a escribir por aburrimiento, por imitación, porque mi abuelo escribía y leía.

¿Qué significa para ti escribir?

Significa fundar, abrir brecha. También significa construir mundos y tener el don de la ubicuidad.

¿Por qué la narrativa y no la poesía?

Por las lecturas. Comencé a leer mucha narrativa: cuentos y novelas en los talleres literarios y porque la poesía local tabasqueña actual se me hizo y se me hace repetitiva, de pose. Mucho poeta, poca poesía. Leo mucha poesía, pero detesto a los seudopoetas actuales. Quieren estar en todo, si hay una boda quieren ser el novio o la novia, si hay un velorio quieren ser el muerto coño.

¿En dónde te formaste como escritor, es decir, asiste a talleres o alguna escuela para ello?

En las recomendaciones que me hicieron en la lectura de obra que hubo en la universidad me recomendaron asistir a talleres literarios y así fue que llegué al taller del poeta Teodosio García Ruiz y Luis Alonso Fernández Suárez, unos tipazos que me ayudaron muchísimo con recomendaciones de libros. En ese taller no solamente se hablaba de literatura, también había filosofía. 

También en Cárdenas comencé a llegar al taller Juan Rulfo con Martha Crocker y Níger Madrigal. Lo impartían sin recibir pago, así como ellos, uno iba por voluntad propia; además ellos redactaban y hablaban mucho mejor que mis profesores de la universidad. No le decían “escritura creativa” como le dicen ahora, había un desinterés económico y los debates se ponían buenísimos. 

¿Cuántas horas le dedica al proceso de escritura y lectura?; ¿en qué horarios lo haces?, por las mañanas, noches, tardes…

 Actualmente escribo por las noches, una hora diaria y los sábados dedico cinco o seis horas a pulir y escribir. 

¿Qué prefieres hacer más: leer o escribir?

Ambas, pero lo que más he hecho siempre es leer. Escribir en el sentido literario para ser escritor son palabras mayores. No es que yo me menosprecie, pero todavía no me siento escritor profesional como tal. Eso el tiempo lo dirá.

¿Cuáles son tus escritores de cabecera? 

Julio Cortázar sin el esnob que se le ha dado; Jorge Ibargüengoitia, Banana Yoshimoto, Hauriki Murakami, Roberto Bolaño también sin el esnob que se le ha dado. 

Podrías compartirnos tu metodología de escritura, ¿de qué tipo de escritor eres, de los que piensa mucho una historia antes de escribirla o de las que escriben la idea de inmediato y luego trabajan el texto a mayor profundidad?

Escribo la idea de inmediato, la anoto en mi agenda física o la anoto en el celular para luego trabajar la idea, me gusta la espontaneidad. Algo así como “escribe borracho y edita sobrio”.

¿Cuál es tu atmosfera para escribir?, lo haces con música, silencio, cerca de tus libros o una ventana…

Pongo música, rock, blues o jazz o alguna cosa cachetona y porqué no, también pongo pop como Tímido de Flans, Shakira, Julieta Venegas, cuando el personaje así lo amerita. Necesito tiempo, estar tranquilo. No tengo prisa. 

¿Podrías definir con sus propias palabras qué es un cuento? 

Una narración que debe ser potente. Donde entran uno o dos argumentos con pocos personajes. Es un trabajo de joyería fina.

Si pudieras escribir un decálogo sobre el cuento, ¿cuál sería?

1. El cuento debe ser potente, sin tanto preámbulo.

2. Puede ser final abierto o cerrado pero redondo.

3. El cuento no es un chiste.

4. El cuento es un artefacto de joyería fina.

5. El cuento puede ser escrito en primera, segunda o tercera persona.

6. No es un género menor. 

7. En el cuento también hay poesía.

8. En el cuento está el ello, yo y super yo.  

9. También el cuento puede ser hibrido.

10. Ama al cuento como a ti mismo.

¿Crees que el cuento tenga una función en la sociedad?

 Sí, porque toda ficción necesariamente parte de una realidad. Son nuestro espejo de acuerdo al tiempo que narramos, modos de ser, pensar y actuar en los personajes que los tomamos de nuestro entorno. Sin moralizar.

¿Qué opinión te merece el estado actual de la literatura (partiendo de lo mundial, a lo nacional y local)?

En esos tres ámbitos considero que hay una obsesión por publicar, por notoriedad, por la “competencia”, por el reconocimiento. Lo veo en los editoriales que ahora ponen el nombre del autor con letras más grandes que el título. Nunca se había publicado tanto como ahora, pero tengo cuidado con lo que leo, la verdad. También los que ahora escriben, escriben para ganar premios literarios, y eso es terrible. Un seudopoeta, gana premios -muy cínico-, me dijo que antes de enviar un poemario a concurso lee la obra de los que ganaron en años anteriores. Así como nunca se había publicado como ahora, también nunca habíamos visto tantos “premios literarios”. Es muy obsesivo eso, y le está dando en la madre a la literatura. Es como el boxeo actual. Hay un exceso de narcisismo.

Siguiendo la idea de la pregunta anterior, ¿cuáles serían los escritores contemporáneos que recomiendas leer?

Mexicanas y mexicanos vivos: Valeria Luiselli y Carlos Velázquez. Al francés Michel Houellebecq, la japonesa Banana Yoshimoto. Pero lo que más recomiendo es no ser obsesivo por leer, leer, leer, ni porque salió tal libro, hay que leerlo. No hay que tener prisas.

Si pudieras viajar en el tiempo, ¿qué consejo le darías al novel escritor Luis Gámez?

 Espérate diantre, pule más esos textos. 

¿Que le pudiera aconsejar a quienes están iniciando con el camino de la escritura?

Que pulan, que no tengan prisas, que no crean en los premios literarios, que no pierdan la ingenuidad para escribir pero que pulan la técnica. 

Si pudiera escribir tu epitafio, ¿cuál sería?

“A este pachi lo salvó la LITERATURA y fue feliz”.