El espejo

Salvador Córdova León

La brevedad es un atributo de la narrativa de Salvador Córdova León y estos dos piezas reflejan su acucioso cuidado.

Hasta hoy, solemos pensar que la gente se muere, pero ello no es más que una ilusión colectiva. Lo que llamamos muerte es, en realidad, el arribo de todas las personas a este mundo. Todos nacemos de una determinada edad, y poco a poco vamos verdaderamente evolucionando hasta desvanecernos. Consideramos a la infancia como el pasado, pero realmente es el futuro, y lo que llamamos futuro es el pasado que, sin embargo, yace en el olvido y de él sólo tenemos reminiscencias, lo que nos lleva a temer que en ese engañoso porvenir ocurran cosas desagradable, o mantenemos la falsa esperanza de que la buena suerte nos acompañará, ambas cosas imposibles, desde luego. Sin embargo, nuestra infancia que, como ya hemos dicho, es nuestro verdadero futuro, se nos presenta comparativamente con una gran nitidez, y creemos recordar cuando no hay más que proyecciones de nuestra fantasía, las cuales tienden a convertirse en realidad, por lo que debemos ser muy cuidadosos cuando creemos estar ejercitando la memoria, ya que en realidad pusimos en juego nuestra imaginación.

Nuestra infancia, es nuestro verdadero futuro.